Sentencia de Tribunal Supremo de Justicia - 41 D.P.R. 174

EmisorTribunal Supremo
DPR41 D.P.R. 174

41 D.P.R. 174 (1930) DÁVILA V. COLLAZO

TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

Sucesión de Emilio Dávila, compuesta de sus hijos Petra, Eugenio y Emilio Dávila Marrero y de su Viuda Doña Nicolasa Marrero, demandante y apelante,

v.

Ofelia Collazo Viuda de Satorra, demandada y apelada.

No.: 5051, Sometido: Noviembre 6, 1929, Resuelto: Junio 20, 1930.

Sentencia de Luis Samalea, J. (Arecibo), declarando sin lugar la demanda, sin costas.

Confirmada.

Colberg & Barceló Jr. y Romero & Campos del Toro, abogados de la apelante; Ulpiano Crespo Jr., abogado de al apelada.

El Juez Asociado Señor Hutchison, emitió la opinión del tribunal.

La corte de distrito, después de celebrar un juicio sobre los méritos,

declaró sin lugar una acción de desahucio, basada en la teoría de que estaba

envuelto un conflicto de títulos.

La cuestión a resolver es si el caso debe regirse por un grupo de

autoridades citadas por el Juez de Distrito o por una línea de decisiones en

que se apoyan los apelantes.

Francisco Dávila falleció en diciembre de 1928. Su hermano, Inocencio

Emilio Dávila, obtuvo declaratoria de herederos, y también falleció. Los

aquí demandantes fueron entonces declarados únicos y universales herederos

de Inocencio Emilio Dávila. Posteriormente, aunque antes de instarse el

presente procedimiento, Ofelia Collazo y Carmen Martínez incoaron acción

contra los aquí

demandantes, en la cual solicitaban sentencia conteniendo

los siguientes pronunciamientos:

"A. Que fué

la intención, firme y decidida de don Francisco Dávila Dávila

que la demandante Ofelia Collazo Vda. de Satorra y su hermana Carmen

Martínez, sean las verdaderas heredera y legataria respectivamente de los

bienes relictos al óbito de dicho causante.

"B. Que existía un contrato entre las demandantes y dicho Francisco Dávila

Dávila, que se cumplió en vida de este último, y por ambas partes, con justa

causa, el cual da derecho a las demandantes, al fallecimiento de aquél, de

obtener la posesión y dominio de los bienes existentes.

"C. Que la declaratoria de herederos a favor de Inocencio Emilio Dávila

Dávila, como heredero universal de Francisco Dávila Dávila, es nula y sin

valor legal alguno, toda vez que dicho Francisco Dávila Dávila dispuso en

vida de sus bienes y derechos en beneficio de las demandantes como presuntas

herederas de él.

D. Que se conceda cualquier otro remedio consistente con las alegaciones

de las demandantes...

Como parte introductora de una base para el remedio así solicitado, las

demandantes en el procedimiento anterior, sobrinas de la premuerta esposa de

Francisco Dávila Dávila, alegaron en una demanda jurada que habían vivido

desde su niñez y por espacio de más de veinte años con su tío y su tía,

Francisco Dávila y esposa, quienes las habían tratado siempre como hijas

adoptivas; y que en 1916 Ofelia había contraído matrimonio con Pedro Satorra

y luego se había ido con él para España; y que en julio de 1921 Francisco

Dávila le escribió

la siguiente carta:

Utuado, Pto.

Rico, julio 25, 1921. Sra. Ofelia Collazo Satorra, Alguaire,

Lérida. Por la del Dr. Massot de 5 de julio que estará en tu poder se

habrán enterado de mi gran desgracia, muerte de mi inolvidable Margarita, de

Gloria goce en Dios, no ceso de recordarla un momento, tú harás lo mismo y

Satorra en sus oraciones. Yo estoy enfermo desde antes de su muerte pero

salía y la atendía.

Tomé cama el día siguiente y he estado de bastante

cuidado, mejoro pero aun el Dr. Massot no me ha dado de alta aunque estoy

bastante fuerte para poner estas líneas lo que no había podido hacer antes,

celebraré estén buenos todos Uds. Yo haré un testamento a tu favor con

ciertas cláusulas que deje en mis manos el usufructo de las fincas que me

deja Margarita para los efectos de administración, venta, etc. de todas

ellas pero dejaré

las fincas agrícolas en manos de tu esposo Don Pedro

Satorra para que las explote en provecho de Uds. dándome una mensualidad

para yo poder vivir modestamente los días que me restan de este sufrir

constante. Estas fincas con todo lo que encierran de ganado vacuno y

caballar, montes, cafetos y demás establecimientos, casa, maquinaria, puede

dar un buen beneficio anual para personas inteligentes y vigorosas como Uds.

y sería un disparate malbaratarla en una venta ruinosa, yo no tengo ánimo

para poder seguir regenteándolo y mi Margarita me decía, estoa

establecimientos deseo dejarlos a Ofelia porque yo sè que ella es la unica

que sabra conservarlos. El cosecho pasado de café dió 123 q. cáscara seco

en el pueblo y el collor suelo y cáscara como 309 q. y yo no puedo

atenderlo, este año es menor la cosecha pues no se ha limpiado empezaré la

próxima semana.

La finca debe alrededor de 2000 pesos que si Satorra puede

traerlos de allá.

Dr. M. dice que si puedo tomarlos en el banco a 4 1/2/00

me los daría para que entre libre de ningún gravamen. Si es que Uds. tienen

facilidad de venir lo más pronto posible para atender esta cosecha y

quitarse de tanta molestia de invierno, y política anarquista, aquí está muy

tranquilo todo en ese respecto, aunque la santidad no exista y siempre haya

que luchar. La finca tiene más de 125 cuerdas de café pero resembrando dará

más de 800 qq. en pocos años. La poca vigilancia que se observa en las

cosechas hace una gran merma en la producción. --Querido compadre: Estudie

el asunto y vea si les conviene venir y pueden...

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