Sentencia de Tribunal Supremo de Justicia - 41 D.P.R. 484

EmisorTribunal Supremo
DPR41 D.P.R. 484

41 D.P.R. 484 (1930) RODRÍGUEZ V. THE STAR FRUIT COMPANY

TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

Eugenio Rodríguez Suárez, demandante y apelante,

v.

The Star Fruit Company, demandada y apelada.

No.: 4482, Sometido: Diciembre 19, 1929, Resuelto: Agosto 1, 1930.

Sentencia de Pablo Berga, J. (San Juan), declarando la demanda sin lugar, con costas. Revocada, declarándose la demanda con lugar.

M. García González, abogado del apelante; R. Cuevas Zequeira, abogado de la apelada.

El Juez Presidente Señor del Toro, emitió la opinión del tribunal.

Eugenio Rodríguez Suárez requirió a The Star Fruit Co. para que le

permitiera practicar un examen o deslinde de dos fincas, una de 10 cuerdas y

otra de 50 cuerdas, la primera de su propiedad y la segunda de propiedad de

la compañía, situadas ambas en Guaynabo.

La compañía negó

el permiso solicitado para entrar en los terrenos por ella

actualmente poseídos y Eugenio Rodríguez Suárez inició entonces este

procedimiento de acuerdo con el artículo 286 del Código de Enjuiciamiento Civil.

En la demanda se alega que el demandante es dueño de la finca de diez

cuerdas que describe, colindante con la de cincuenta cuerdas de la

demandada, que también describe; que la demandada, a sabiendas de que la

finca de diez cuerdas no le pertenece, ha tomado posesión de ella, bajo

alegaciones de que forma parte de la finca de cincuenta cuerdas que le

pertenece; que el demandante desea obtener un deslinde de ambas propiedades

para determinar la verdadera colindancia entre las mismas; que requirió para

ello a la demandada y ésta se negó, y que cada una de las fincas vale más de

quinientos dólares. La demandada contestó negando que el demandante sea

dueño de la finca de diez cuerdas, sosteniendo en contrario "que la finca de

diez cuerdas, situada en el barrio de Pueblo Viejo, hoy Guaynabo, P. R., y

de la cual el demandante alega ser dueño, forma parte del predio de

cincuenta cuerdas" que describe.

Después de esta alegación en que literalmente se admite la existencia de la

finca de diez cuerdas, la demandada negó haber tomado posesión de finca

alguna del demandante y como materia nueva adujo que la demanda no expone

hechos determinantes de la causa de acción que se ejercita; que entre

demandante y demandada existe pendiente un pleito de reivindicación sobre la

finca de diez cuerdas, en el cual la finca se describe sin alegarse

confusión de linderos, y que la acción de deslinde se establece sin buena fe

y a sabiendas el demandante de que en ningún momento ha estado en la

posesión ni tiene el dominio de la finca...

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