T

Autor:Ruth E Ortega-Vélez
Páginas:301-315
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 301

TÁCITA: Significa que no se dice formal o directamente, sino que se supone; que no hay una expresión formal, o explícita. Por ejemplo, todos los privilegios de que gozan las personas son renunciables expresa o tácitamente. En Derecho de Sucesiones, la revocación tácita es aquella por la cual el testador cambia o altera su voluntad testamentaria, otorgando un testamento posterior, sin revocar expresamente el anterior. Asimismo, gestionar como heredero significa que ha aceptado la herencia tácitamente. En Derecho Probatorio, la Regla 62B de Evidencia dispone sobre las admisiones tácitas o por adopción; o sea, el declarante acepta lo que dijo otra persona y sin decirlo expresamente emite una declaración adoptando la declaración de esa otra persona. Véase: Condonación de deuda.

En Procedimiento Civil, tratándose de traslado de pleitos, el convenio de las partes para que el caso se vea en una sala distinta puede ser expreso o tácito. Es tácito cuando una parte no se opone a que el caso siga tramitándose en la sala que no es la propia.

TÁCITA RECONDUCCIÓN: Reconducir es: prorrogar expresa o tácitamente un arrendamiento. La reconducción tácita se produce si, al final del contrato de arrendamiento el arrendatario permanece disfrutando de la cosa arrendada con la aquiescencia del arrendador. El término de la tácita reconducción dependerá de si se trata de un predio urbano o rústico. En el caso del predio rústico se entiende hecha por el término necesario para la recolección de frutos que la finca arrendada diere. Si se trata de un predio urbano, la tácita reconducción se entiende hecha por años cuando se ha fijado un alquiler anual, por meses, en caso de

Page 302

que el alquiler sea mensual, y por días, si el alquiler es diario.

Para que ocurra la tácita reconducción deben concurrir tres requisitos: (1) que al terminar el contrato de arrendamiento, el arrendatario continúe disfrutando por quince días de la cosa arrendada; (2) que lo haga con la aquiescencia del arrendador, y (3) que no haya precedido requerimiento. El arrendador debe hacer el requerimiento antes de que transcurran los quince días siguientes a la extinción del contrato primitivo, para así negar su consentimiento para renovar el contrato.

La continuación en la posesión de la cosa arrendada luego de los quince días de vencido el contrato de arrendamiento no crea un nuevo contrato si ha precedido el requerimiento establecido por ley. O sea, se requiere que el arrendatario permanezca quince días o más disfrutando de la cosa arrendada, sin que medie el requerimiento. Si ocurre la tácita reconducción, se perfecciona un nuevo contrato sujeto a los mismos términos y condiciones del anterior. Art. 1456 del C.c. Cesani v. Tribunal, 1965, 92 D.P.R. 239.

Si durante el contrato de arrendamiento el arrendatario realiza mejoras útiles y voluntarias al bien arrendado, tiene el mismo derecho que la ley concede al usufructuario: retirar las mejoras, si fuere posible hacerlo sin detrimento de los bienes, pero sin derecho a indemnización. Art. 416 del C.c. Si la construcción es necesaria y se hizo con permiso del dueño, el arrendatario ostenta el rango de edificante de buena fe y tiene el derecho a retener la cosa arrendada hasta que se le compense por las obras realizadas.

TANTEO, DERECHO DE: Es el derecho de preferencia que una persona tiene para la adquisición de una cosa determinada, en caso de que su dueño quiera enajenarla y, por consiguiente, la facultad que la asiste para que, en este último caso, se lo manifieste así al propietario, indicándole el precio y condiciones de la enajenación, si no han pactado previamente. Se trata de una obligación unilateral personal mediante la cual el dueño de la cosa viene obligado a notificar al titular del tanteo la enajenación proyectada. De esta manera se faculta al titular del derecho para decidir si adquiere o no una cosa con preferencia a los demás interesados, si algunos, en adquirir la misma.

El derecho de tanteo opera previo a la enajenación y facultad a su titular a adquirir una cosa que va a ser enajenada por su propietario, con preferencia a cualquier otro, por el mismo precio que este abonaría, es decir, por el tanto ofrecido a un tercero. A diferencia del derecho de opción donde la iniciativa de aceptar es del optante, en el

derecho a tanteo, el titular mismo no tiene la iniciativa, sino que ha de esperar que la haya tomado la otra parte; esto es, que el concedente del derecho haya decidido enajenar.

El derecho de tanteo puede ser convencional o legal.

  1. Tanteo convencional: Aunque el Código Civil no se refiere expresamente al tanteo convencional, este puede crearse al amparo del Art. 1207 del C.c., el cual dispone que todos los pactos entre las partes son válidos si no van contra la ley, la moral y el orden público. Así, las partes pueden negociar voluntariamente, e imponer un gravamen sobre una cosa, en virtud del cual, al pretender enajenarla su dueño, tendrá preferencia para la adquisición la persona a la que se le concedió el derecho que constituye el gravamen. El tanteo, al igual que los otros derechos de adquisición preferente -como lo serían el retracto y la opción-, se consideran derechos personales que solo engendran vínculos obligacionales entre las partes contratantes; es decir, estos derechos se desenvuelven fuera del Registro de la Propiedad; pero, a tenor del Art. 40.1 del Reglamento Hipotecario, sobre contrato de opción o tanteo, inscrito el contrato de opción, o el contrato de tanteo, todo comprador posterior de la finca o derecho, quedará obligado de acuerdo a los términos del contrato inscrito. Quiere decir que si estos derechos se inscriben, porque así las partes lo han pactado expresamente, adquieren categoría de derechos reales y, desde entonces, afectan a terceros. González v. Sucn. Cruz, 2004 J.T.S. 201.

  2. Tanteo legal: Es aquel impuesto por una ley. Por ejemplo, según el Art. 1528 del C.c.: "Corresponden recíprocamente al dueño directo y al útil el derecho de tanteo y el de retracto, siempre que vendan o den en pago su respectivo dominio sobre la finca enfitéutica". Asimismo, el Art. 39.2 del R.H., dispone que, en toda enajenación onerosa del derecho de superficie, el dueño del suelo ostentará derecho de tanteo, y de retracto, ante cualquier adquirente, cuyos plazos y efectos serán los previstos por los Arts. 1529 et seq. del Código Civil. En las enajenaciones onerosas efectuadas por el propietario del terreno a favor de particulares, el superficiario también ostentará los mismos derechos de tanteo y, en su caso, retracto. En todo caso, el Registrador de la Propiedad hará constar el derecho de tanteo y de retracto que tienen tanto el dueño del terreno como el superficiario.

    TARJETA DE CRÉDITO O DÉBITO: Incluye cualquier instrumento u objeto conocido como tarjeta de crédito o débito, placa, libro de cupones o por cualquier otro nombre, expedido con o sin el pago de un cargo por quien la recibe, para el uso

    Page 303

    del tenedor en la obtención o adquisición a crédito o débito de dinero, bienes, servicios o cualquier otra cosa de valor en el establecimiento del emisor de la tarjeta de crédito o débito o en cualquier otro establecimiento.

    TECHO: Es la parte interior y superior de un edificio que lo cubre y lo cierra. Bajo la Ley de Propiedad Horizontal el "techo" no puede confundirse con "azotea": el techo a diferencia de la azotea, constituye un elemento común general que no es susceptible de apropiación particular; de conformidad con el Art. 13 de la Ley, el techo debe permanecer en estado de indivisión forzosa, sin que pueda construirse encima una estructura para uso particular de ciertos apartamentos, habida cuenta de que el área que ocuparía tal estructura sería "techo", con efecto de utilizarse el vuelo y el derecho de sobreelevación para beneficio particular, contrario a la ley que dispone que techo y vuelo son elementos comunes generales no susceptibles de apropiación particular. Soc. de Gananciales v. Suárez, 1988, 122 D.P.R. 46. TÉCNICA: Es el conjunto de procedimientos y vocablos de los cuales se vale una ciencia o arte para realizar sus fines. Fco. Antón Barberá, Manual de Técnica Policial (Valencia: Tirant lo Blanch, 1998) 17.

    TEMERIDAD: Actitud de quien afirma hechos o se conduce sin fundamento o motivo, con conciencia de la propia sin razón. E.J. Couture, Vocabulario Jurídico (Buenos Aires: Depalma, 1976) 556-557. Es una actitud que se proyecta sobre el procedimiento judicial y afecta el buen funcionamiento y la administración de la justicia. Constituye conducta temeraria el que una parte haga necesario un pleito que pudo evitarse o interponga pleitos frívolos y así obligue a la otra parte a incurrir en gastos innecesarios. En relación con la imposición de honorarios de abogado, hay temeridad cuando: (1) en la contestación a la demanda se niegue responsabilidad, pero esta se acepte posteriormente; (2) la parte demandada se defienda injustificadamente de la acción; (3) se crea que la cantidad reclamada es exagerada y esa sea la única razón para oponerse a los reclamos del demandante y no admitir responsabilidad, pudiendo limitar la controversia a la fijación de la cantidad reclamada; (4) el demandado se arriesgue a litigar un caso del que se surja a todas luces su responsabilidad; y (5) cuando se niegue un hecho cuya certeza le consta a quien hace la alegación. El grado o intensidad de la conducta temeraria o frívola es el factor determinante para fijar la cuantía de los honorarios de abogado. P.R. Oil Co., v. Dayco Products, 2005 J.T.S. 47.

    A los fines de honorarios de abogado, no existe temeridad cuando lo que se plantea ante el tribunal de instancia son planteamientos complejos y novedosos que no han sido resueltos en la jurisdicción de Puerto Rico. Tampoco existe temeridad en aquellos casos en que el litigante actúa de acuerdo a la apreciación errónea de una cuestión de derecho y no hay precedentes establecidos sobre la cuestión, o cuando existe...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA