Advierten sobre crisis ambiental y de salud

La acumulación excesiva de desperdicios sólidos tras el paso del huracán María amenaza con agravar el ya conocido problema de pobre manejo de residuos que encara el país y que, de no atenderse con prontitud, puede desembocar en una crisis ambiental y de salud pública.

Así lo advirtieron ayer expertos consultados por El Nuevo Día, que coincidieron, además, en que debe fomentarse –“al máximo”– el reciclaje y reúso de los desperdicios amontonados, para evitar que su destino final sean los vertederos, muchos de los cuales tienen poca vida útil y operan en violación de los estándares ambientales aplicables.

“Los troncos y el material vegetativo liquidarían los vertederos. Lo que debe llegar a los vertederos es la comida podrida (por la falta de electricidad) y otro tipo de desperdicio que pueda ser peligroso”, indicó el exdirector de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) en Puerto Rico y el Caribe, Carl Soderberg.

Agregó que los residuos en descomposición “traen ratas y eso no es bueno para la salud”; y que los escombros pueden acumular agua y formar criaderos de mosquitos como el Aedes aegypti, que transmite enfermedades como dengue, chikungunya y zika.

“Se están formando vertederos clandestinos, en los que hay electrodomésticos con metales pesados. Si todo eso se empieza a descomponer y corroer ahí, puede percolar en el acuífero y, por ende, en el agua que la gente toma. Esto trae urgencia, por ejemplo, en la zona del karso en toda el área norte”, dijo, por su parte, el ambientalista y urbanista Ramón Cruz, quien es miembro de la Junta de Directores del Sierra Club en Estados Unidos.

SEGREGADOS

El pasado 18 de septiembre, dos días antes de que María tocara tierra en Puerto Rico, la Junta de Calidad Ambiental (JCA) aprobó la Resolución 17-22 que, entre otras cosas, autoriza a los municipios y la Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS) a establecer centros de acopio temporeros para la acumulación de residuos no peligrosos tras el huracán.

En estos centros, que operarán hasta el 18 de octubre –con posibilidad de prórroga–, solo puede recibirse material vegetativo (ramas, árboles, hojas, etc.), escombros y desperdicios de enseres domésticos. Los residuos deben mantenerse segregados.

No pueden acumularse desperdicios biomédicos, industriales, animales muertos, alimentos, ni ningún otro residuo con capacidad de descomponerse, agrega la resolución firmada por la presidenta de la JCA, Tania Vázquez.

Ayer, el director ejecutivo de la ADS...

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