Apuesta por la educación

 

En cuanto se enteró que su escuela iba a ser cerrada, un director escolar en Utuado sostuvo que el Departamento de Educación estaba desenfocado y debía concentrar sus recursos en proveer educación individualizada a los estudiantes, en vez de llevarlos hacia el hacinamiento en planteles más grandes. Un día después, una madre de Guaynabo cuestionaba por qué mudarían a su hija a una escuela donde había más problemas de disciplina que en el pequeño plantel donde había estado estudiando.

Estas expresiones se pudieron haber recogido perfectamente esta semana, pero realmente provienen de recortes de prensa de hace 20 años. En abril de 1997, el Departamento de Educación anunció el cierre de 42 escuelas públicas con escasa matrícula, y el malestar de comunidades, maestros, alcaldes y legisladores no se hizo esperar.

Hoy, la historia es la misma, pero con una cifra de escuelas que hace dos décadas habría sido difícil de comprender. Hace poco más de una semana se supo que 179 planteles dejarían de existir a finales de este mes, si se concreta el plan anunciado por la secretaria de Educación, Julia Keleher.

La baja matrícula estudiantil en decenas de planteles sigue siendo la razón principal detrás del cierre de escuelas. En 1998, se dio a conocer un estudio que identificó 125 escuelas con menos de 150 estudiantes. En febrero pasado, Keleher anunció que había 370 escuelas con menos de 250 alumnos. Mantener abiertas escuelas con pocos niños no es costoeficiente.

“Hay que cerrar escuelas. Pero es un asunto que hay que respetar y manejar con mucho cuidado, porque en todo eso no se puede permitir que los muchachos se desanimen”, expresó el exsecretario de Educación, Rafael Aragunde.

En la última década, el sistema público de enseñanza ha perdido 157,000 estudiantes. En ese mismo período, se han cerrado unas 230 escuelas.

En los años entre la publicación del Censo del 2000 y el Censo del 2010, se pensaba que la población en Puerto Rico estaba en aumento, recordó el demógrafo Raúl Figueroa, razón por la cual la construcción de escuelas era considerada una necesidad.

“Las proyecciones, las estimaciones de población tanto de la Junta de Planificación como del (Negociado federal del) Censo tenían la población de Puerto Rico llegando a 3.9 millones en el 2010. Eso no tenía sentido, porque la tasa de nacimiento estaba bajando, pero esas eran las proyecciones”, señaló Figueroa.

En el 2000, la Isla tenía 3,808,610 habitantes; cifra que bajó a 3,725,789 para el...

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