Contadores Públicos instan a actuar sobre la reforma contributiva federal

RESUMEN

Si la expectativa del gobierno federal es promover que multinacionales estadounidenses regresen sus operaciones a ese país, mantener a Puerto Rico como una jurisdicción internacional en la nueva reforma contributiva federal hará lo contrario, aseguraron ayer varios contadores públicos autorizados.

 
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Si la expectativa del gobierno federal es promover que multinacionales estadounidenses regresen sus operaciones a ese país, mantener a Puerto Rico como una jurisdicción internacional en la nueva reforma contributiva federal hará lo contrario, aseguraron ayer varios contadores públicos autorizados.

En conferencia de prensa, el presidente del Colegio de Contadores Públicos Autorizados (CCPA), Ramón Ponte, así como integrantes del comité de Asuntos Contributivos en ese organismo, insistieron ayer en la necesidad de intensificar los esfuerzos de cabildeo en la capital federal para que se excluya a Puerto Rico del arancel de 20% que se aplicaría a todas las importaciones a ese país, al igual que del impuesto mínimo global que aplicaría a ciertos ingresos que generan las multinacionales estadounidenses a nivel internacional.

Para efectos contributivos, aunque en Puerto Rico residen ciudadanos estadounidenses y el territorio pertenece a Estados Unidos, la isla se considera una jurisdicción internacional. Como resultado, de aprobarse la reforma contributiva como se ha legislado a la fecha, las compañías que hacen negocios en Puerto Rico terminarían pagando una tasa contributiva mucho más alta que lo que se pagaría en Estados Unidos.

La reforma contributiva busca reducir de 35% a 20% la tasa contributiva para las empresas que operen en Estados Unidos, pero si la empresa tiene operacionales internacionales, estas tributarían a un mínimo de 12.5%. En Puerto Rico, la tasa contributiva para estas empresas ronda 4%.

De acuerdo con el abogado y CPA, Carlos Serrano, de no haber cambios en la legislación que iría a un proceso de conferencia en el Congreso federal -por segunda ocasión desde la derogación de la Sección 936 del Código de Rentas Internas federa-l, Puerto Rico estaría compitiendo directamente con países como Irlanda, Singapur por retener la producción en la isla o traer nuevas líneas de manufactura a Puerto Rico.

Serrano explicó que cuando se puso fin a la Sección 936, el objetivo del gobierno estadounidense era lograr que las multinacionales con operaciones internacionales reportaran y pagaran sus impuestos en ese país, pero a la larga, las empresas solo reajustaron sus operaciones, el Tesoro federal no recibió los ingresos que estimó y Puerto Rico perdió buena parte de su base industrial.

Ahora, según Serrano, otrora secretario auxiliar de Rentas Internas, Puerto Rico sufriría una secuela mucho más adversa que aquella...

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