El diminuto universo de los niños pobres

 
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PATILLAS. – El viaje más largo que ha dado en su vida Ángel Yadiel Nieves Santiago, de 10 años, ha sido a la popular finca de girasoles de Guánica, que queda a 90 minutos de su casa en una apartada pendiente en el barrio Quebrada Arriba de Patillas.

Su mamá, Wanda Santiago, pujó algunos ahorros para la gasolina, preparó alimentos para la travesía y se lanzaron a la aventura.

No era un viaje con final feliz garantizado, por la nave en que lo emprendían. Se subieron Ángel Yadiel y su mamá, su hermano mayor, Ángel Javier, de 20 años, y su papá, Ángel Nieves, a un diminuto Hyundai Brío de hace muchos años, que parece que se va a desmembrar en cada curva.

“Se me barre solo aunque vaya en una recta. He pasado sustos. Lo que pasa es que lo conozco, y voy suavecito”, cuenta Wanda.

Mas el viaje era algo que tenían que hacer. Los Nieves Santiago nunca han salido de Puerto Rico. Pocas veces han salido de Patillas. Chinchorreos, estadías en paradores, tardes en el centro comercial, todo eso que hace la gente para distraerse, les es ajeno.

Incluso al cine hace más de dos años que no van. Pero la visita a la finca de girasoles, de una belleza de postal cuya fama ya trasciende a Puerto Rico y a la que se entra por apenas $2 por vehículo, era un lujo que se podían dar.

“La pasamos bien”, cuenta Wanda, sonriendo con boca y ojos.

Historias como esta, de pobreza extrema, de ausencia de opciones, de aislamiento impuesto por la precaridad, abundan en Puerto Rico, aunque a menudo se oculten bajo el manto de la falsa prosperidad, ejemplificada en la ubicua anécdota de los centros comerciales abarrotados y conciertos “todo vendido”.

El drama de la pobreza es particularmente fuerte para los niños.

Según datos de 2015 del Negociado del Censo, el 45.5% de los 3.7 millones de puertorriqueños vive bajo el nivel de pobreza, pero cuando se enfoca en los 1,017,590 que tenían menos de 19 años, el panorama es mucho peor: el 57.4% es pobre.

Cuando se mira a los 224,756 menores de cinco años, ya es un cuadro aún más complicado: el 62.3% vive entre profundas carencias económicas.

MÁS ALLÁ DE LA CIUDAD

Puerto Rico tiene un problema serio de pobreza urbana infantil. Pero de ninguna manera comparable con el que se vive cuando se sale de las ciudades, se abandonan las autopistas repletas de “billboards” fulgurantes y se penetra la fisonomía más profunda y apartada de la ruralía puertorriqueña.

Un informe reciente del Instituto de Desarrollo de la Juventud (IDJ), una organización sin fines de lucro adscrita al Boys & Girls Club de Puerto Rico, revela que en la isla hay cinco pueblos en que casi la totalidad de los niños son pobres.

Estos son Guánica, Ciales, Patillas, Barranquitas y Maricao. En Guánica, el 74% de los niños vive en condiciones de pobreza. En el resto, la cifra asciende a...

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