Flecha Quiñones V. Lebrón, 2005 J.T.S. 181

AutorDra. Ruth E. Ortega-Vélez
Páginas121-129

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Facultades de Albacea.

Hechos: La Lcda. Josefina Orraca López falleció en San Juan, sin dejar descendientes ni ascendientes bajo testamento ológrafo. Mediante el referido testamento, Orraca López instituyó heredera a la Sra. Dionisia Flecha Quiñones e hizo ciertos legados a favor de la Sra. Carmen Elizabeth Lebrón Morges; designó, además, a Lebrón Morges como albacea "con todas las potestades que concede la ley y por todo el tiempo que resultare necesario para los trámites legales correspondientes, relevándola expresamente de la prestación de fianza." Resulta procedente señalar que Orraca López no dispuso sobre la administración de sus bienes.

Lebrón Morges solicitó la protocolización del testamento. El testamento ológrafo fue protocolizado el 6 de junio de 2000 mediante la escritura otorgada ante el notario, Lcdo. José Angel Rey. Lebrón Morges otorgó, el 11 de mayo de 2000, un contrato de servicios profesionales con el Lcdo. Rey, mediante el cual este último se obligó a prestar a la albacea todos los servicios legales necesarios para que esta pudiera desempeñar las funciones de su cargo. Asimismo, se obligó a prestar todos los servicios que fueran necesarios para traer al caudal hereditario de Orraca López los bienes que ella había heredado de su madre, la Sra. Francisca López Viuda de Orraca. De conformidad con el contrato, el Lcdo. Rey recibiría honorarios equivalentes al 15% del valor del caudal hereditario de la causante Orraca López. Además, se acordó que, en caso de que el testamento fuera impugnado, o si se promoviera alguna acción

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judicial relacionada con las facultades del albacea o desempeño de su cargo, el Lcdo. Rey cobraría honorarios equivalentes a $150 por hora por sus servicios como abogado. El referido contrato fue suscrito sin el conocimiento ni intervención de la heredera, Sra. Flecha Quiñones.

Lebrón Morges solicitó al T.P.I. se le expidiera a su favor Cartas Testamentarias donde se acreditara su autoridad como albacea con todas las facultades que le concede la ley. El tribunal expidió cartas testamentarias a favor de Lebrón Morges "facultándola [para] que en cuanto no sea incompatible con la ley o con la última voluntad del testador, tome posesión de todos los bienes de la finada, desempeñando, respecto a los mismos todos los poderes, facultades y obligaciones que le señalan la ley, y fueron encomendados por la testadora".

La albacea Lebrón Morges tomó posesión de todos los fondos que la testadora tenía depositados en el Banco Popular, los cuales fueron utilizados para saldar las obligaciones de la causante con dicha institución bancaria y poner al día los pagos vencidos que correspondía pagar. El sobrante fue transferido a una cuenta corriente que la albacea abrió en dicho banco a nombre de la sucesión de Orraca López. La heredera Flecha Quiñones nunca fue consultada sobre dichas gestiones. Sin embargo, el abogado de la albacea, el Lcdo. Rey le notificó por medio de una carta, al Lcdo. Lucas M. Irisarri, representante legal de la heredera Flecha Quiñones, las gestiones realizadas en cuanto a los fondos de la causante depositados en el Banco Popular.

Dionisia Flecha Quiñones, radicó una demanda contra la albacea peticionaria, Carmen Elizabeth Lebrón Morges; contra el abogado de la Sucesión de Josefina Orraca López, Lcdo. José Ángel Rey; y contra el Banco Popular de Puerto Rico. Flecha Quiñones cuestionó: la corrección de unas actuaciones realizadas por la albacea Lebrón Morges; la validez del contrato de servicios profesionales que esta había otorgado con el Lcdo. Rey; y las actuaciones del Banco Popular, respecto al desembolso de fondos pertenecientes al caudal de la Sucesión Orraca López. Flecha Quiñones solicitó del tribunal que le ordenara a la albacea reembolsar las sumas de dinero que había retirado de los fondos depositados en el Banco Popular; que le ordenara al Lcdo. Rey abstenerse de desempeñar gestión profesional alguna a nombre de la heredera-demandante; y que le ordenara a la albacea abstenerse de realizar tareas de partición, representación o administración sobre los bienes de la herencia, que no fuera velar por el cumplimiento de la voluntad de la causante. Asimismo, solicitó que se condenara a los demandados a indemnizarla por los daños y perjuicios sufridos como consecuencia de sus actuaciones negligentes e ilegales.

Los demandados sostuvieron la legalidad de todas las actuaciones impugnadas. Flecha Quiñones solicitó del tribunal la descalificación del Lcdo. Rey, como abogado de la albacea, por razón de un alegado conflicto de intereses.

El foro de instancia resolvió, en síntesis, que: las funciones del albacea eran

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unas limitadas, enfatizando la necesidad del consentimiento de la heredera para la realización de las mismas; el contrato de servicios profesionales, otorgado entre la albacea Lebrón Morges y el Lcdo. Rey era nulo; y que procedía decretar la descalificación del Lcdo. Rey como abogado de la Sucesión Orraca López.

Los demandados acudieron ante el Tribunal de Apelaciones. Dicho foro confirmó al tribunal de instancia en todas sus determinaciones. Lebrón Morges acudió ante el Tribunal Supremo.

Controversia: Si un albacea tiene o no facultades de administración de la herencia si el testador no se las ha señalado expresamente.

Decisión del Tribunal Supremo: Revoca la sentencia recurrida y devuelve el caso a instancia, al resolver que la albacea tenía los poderes de un administrador judicial de la herencia, por lo que podía posesionarse de los bienes de la causante y ejercer sobre estos todas las facultades que le concede la ley. Se resuelve, además, que no podía resolverse sumariamente que debía descalificarse al abogado de la sucesión, sino que lo que procede es una vista para determinar si hay o no hay un conflicto de intereses. Conforme los hechos del caso y la ley y la jurisprudencia aplicable a los mismos, la albacea Lebrón Morges es, para todos los efectos legales, la administradora judicial de los bienes de la herencia de Orraca López. En virtud de ello, la...

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