Sentencia de Tribunal Apelativo de 24 de Mayo de 2011, número de resolución KLAN200901392

EmisorTribunal Apelativo
Número de resoluciónKLAN200901392
Tipo de recursoApelación
Fecha de Resolución24 de Mayo de 2011

LEXTA20110524-05 Berrios Ortiz

v. Dr. Aponte López

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

TRIBUNAL DE APELACIONES

REGIÓN JUDICIAL DE CAGUAS

PANEL ESPECIAL

OLGA N. BERRÍOS ORTIZ, LIOBET DE JESÚS ROBLES
Demandantes-Apelados
V.
DR. LUIS A.APONTE LÓPEZ, ET ALS.
Demandados-Apelantes
KLAN200901392
APELACIÓN procedente del Tribunal de Primera Instancia, Región Judicial de Caguas Civil Núm.: EDP2007-0326 Sobre: Daños y Perjuicios

Panel integrado por su presidente, el Juez González Vargas, la Jueza Carlos Cabrera y la Juez Ortiz

Flores

Ortiz

Flores, Juez Ponente

SENTENCIA

En San Juan, Puerto Rico a 24 de mayo de 2011.

Comparece ante nos el doctor Luis A. Aponte López (apelante) y solicita que revisemos una Sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia, Sala de Caguas. Mediante dicho dictamen, se declaró ha lugar una demanda de daños y perjuicios, y se ordenó al apelante a pagar a la señora Olga N. Berríos Ortiz (apelada): $50,000.00 por la recuperación de la cirugía abierta, laceración del intestino delgado, infección, infiltración de líquido en los pulmones y la correspondiente intubación

para sacar líquido de la sangre vieja del vientre, las náuseas y vómitos que tuvo como consecuencia de la operación, la hospitalización de 11 días y 10 noches y la cicatriz permanente en el vientre; y $20,000.00 por concepto de daños y sufrimientos mentales. Asimismo, condenó al apelante a pagar al señor Liobet de Jesus Robles, esposo de la apelada, $10,000.00 por los daños y sufrimientos mentales causados a éste.

Por los fundamentos que expondremos a continuación, se confirma la Sentencia apelada.

I

El presente recurso surge a raíz de una demanda sobre impericia médica presentada por la señora Berrios en contra del doctor Aponte. Como parte del proceso judicial, en el Informe de Conferencia Preliminar entre Abogados, las partes estipularon unos hechos, a saber:

1. El día 14 de septiembre de 2006, la demandante [señora Berríos]

acudió al Hospital Hima-San Pablo para que el Dr.

Luis A. Aponte López, llevara a cabo una biopsia de su hígado.

2. El contenido del expediente médico de la demandante en el Hospital HIMA.

3. La demandante había sido paciente del doctor Luis A. Aponte López desde el año 2002, cuando éste la sometió a procedimiento para remover apéndice.

4. El procedimiento a llevarse a cabo era una laparoscopia.

5. El procedimiento llevado a cabo fue una laparotomía.

6. El demandado durante el procedimiento laceró el intestino de la demandante.

7. La demandante tuvo que permanecer en el hospital por nueve (9) días.

8. El contenido del expediente médico de la demandante en las oficinas del doctor Luis A. Aponte López.

9. El 23 de agosto de 2006 la demandante fue referida a las oficinas del doctor Aponte López por el doctor Guillermo Tirado para biopsia de hígado debido al historial de hepatitis C mediante referido del 1ro de agosto de 2006, requiriendo que se le realizara una biopsia de hígado.

10. La demandante fue intervenida quirúrgicamente para biopsia de hígado por el doctor Aponte López el 14 de septiembre de 2006 en el Hospital HIMA. Permaneció hospitalizada hasta el 24 de septiembre de 2006. Con posterioridad al haber sido dada de alta, la demandante visitó las oficinas del doctor Aponte el 28 de septiembre de 2006 y el 25 de octubre de 2006.

11. El doctor Luis A.

Aponte López es cirujano general y vascular diplomado por la “American Board of Surgeons”.

Surge del expediente ante este Tribunal que la señora Berríos

padece de alergias, sinusitis, acidez, reflujo y recibe tratamiento para la coagulación de la sangre.1

Se atendía estas condiciones con el doctor Guillermo

Tirado, internista. El historial médico de la apelada refleja que se había realizado dos operaciones de hernia umbilical, trombosis en las piernas, artritis, asma y una cirugía de apendicitis realizada en el año 2002 por el doctor Aponte López.

Para mediados del año 2006, el doctor Enrique Escobar, ortopeda, recomendó a la señora Berríos que debía realizarse una cirugía lumbo sacral.

Lo anterior como consecuencia de que tenía estenosis

y discos herniados en esa parte de la columna vertebral. Así pues, el ortopeda recomendó que donara sangre por si la necesitaba durante la cirugía. El Banco de Sangre, por su parte, encontró que la señora Berríos padecía del virus Hepatitis C.

Al resultar positiva al virus, la señora Berríos

acudió al doctor Tirado, y éste ordenó un sonograma y prueba de enzimas. Estas pruebas reflejaron que las enzimas hepáticas no se encontraban altas y que el hígado se encontraba en estado normal.2

Conforme a lo anterior, el doctor Tirado refirió a la apelada a varios gastroenterólogos. Sin embargo, éstos no aceptaban su plan médico. Por tanto, refirió el caso al doctor Aponte con una nota que decía: “needs liver biopsy

to diagnose Hepatitis C”.

El 23 de agosto de 2006, la señora Berríos visitó la oficina del doctor Aponte. En la misma completó una hoja en la que incluyó todas las condiciones médicas que ha padecido, su edad (61 años) y que fue fumadora. Esta visita fue de corta duración.

El 12 de septiembre de 2006, la apelada firmo una hoja de consentimiento para realizar la laparotomía. Ese mismo día, entregó los resultados de la placa de pecho, EkG y los laboratorios ordenados para luego acudir al Hospital HIMA- San Pablo en Caguas, para realizar la pre-admisión.

El 14 de septiembre siguiente, la señora Berrios

fue operada. El doctor Aponte intentó realizar una laparoscopía

a través del ombligo; sin embargo, unas adherencias en el abdomen se lo impidieron. Así pues, tuvo que realizar una cirugía abierta. Esta consistió en una herida en el vientre de 6” al lado superior del ombligo y 2” debajo del ombligo. Como consecuencia de dicho procedimiento, el doctor Aponte laceró el intestino delgado y sufrió infiltraciones de líquido en los pulmones.

La señora Berríos, mientras estuvo en el hospital, fue diagnosticada con una infección por una bacteria fecal como consecuencia de la laceración en el abdomen. El Informe Post-Operatorio

indicó que existía una hepatitis crónica leve con poca actividad y sin fibrosis.

Ambas partes presentaron peritos. Por parte del demandado, prepararon un informe el doctor Jeffrey Hernández

Rodríguez, gastroenterólogo, y el doctor Ernesto Rivé Mora, cirugía general.

En su informe, el doctor Rivé Mora determinó que:

1. This patient had

a diagnosis of Hepatitis “C” de novo, and was referred

to Dr. Luis Aponte López for

liver biopsy.

2. Liver biopsy is

indicated in case of

hepatitis “C” as base line, progression

of disease, and therapeutic decisions. Further discussion for liver biopsy on

HVC is deferred to a true peer, a gastroenterologist.

3. Biopsy did prove

patient to have chronic hepatitis.

4. There is treatment

for Hepatitis “C”.

5. Laparoscopic liver biopsy is an

accepted technique. To have to

convert to open is not

a complication, but part of the

technique. In this case, in view of the

findings, very judiciously it was correctly converted

into open laparotomy.

6. Enterotomy is an

inherent risk of lysis of

adhesions in a laparotomy. It is in no way

grounds for negligence claim. Its prompt recognition

and correction constitutes the standard of practice. This

is what exactly

occurred in this case.

[…]

10. In view of all previously

stated, it is my opinion, with reasonable degree of medical

certainty, that Dr. Luis Aponte López did not depart from the

standard of medical practice.3

Por su parte, el informe del doctor Jeffrey Hernández Rodríguez, Gastroenterólogo, concuerda con lo anterior y en sus conclusiones incluye lo siguiente: “The laparoscopic liver biopsy is an

acceptable procedure for biopsy and

it was explained

to the patient; including complications and the need

to convert to open procedure

if complications occur. Patient signed informed consent that detailed

all these complications.”4

Ahora bien, la doctora Diana Rodríguez Muñoz, perito de la parte apelada, en el 1978 obtuvo su grado en medicina y en el 1985 fue reconocida como miembro de la Asociación de los Médicos de Familia.5

La doctora Rodríguez Muñoz suscribió informe de evaluación médica de la señora Berríos sobre la cual concluye como sigue: “The Liver Biopsy

is recomended when patient has high liver enzymes, hepatomegaly, palpated and by ultrasound

and patient is symptomatic which is not

the case.”6

Así las cosas, luego de analizar los testimonios presentados durante el juicio y los informes periciales presentados, el TPI determinó, en esencia, lo siguiente:

20. El doctor Aponte conocía el historial médico de la paciente porque en el 2002, le practicó una apendicitis.

Debió preveer (sic) que no podría realizar una laparoscopía por las múltiples adherencias que sabía que tenía Berríos. Las múltiples cirugías en el abdomen por la paciente de 61 años de edad eran contraindicadas para realizar una laparoscopía. El Dr. Aponte se apartó de la mejor práctica médica, ya que debió referir la paciente a un gastroenterólogo para que le practicara otros exámenes clínicos antes de realizar una cirugía.

21. El doctor Aponte preparó un escrito que obra en el expediente de su oficina para justificar la cirugía.

Contrario a los resultados de los laboratorios de junio y el 30 de agosto de 2006, indicó que las enzimas hepáticas se encontraban altas. Los resultados indicaban que se encontraban dentro de los valores normales 24 de 10-45 y 17 de 8-55.

22. El formulario de Consentimiento Informado no cumple con los requisitos que exige la práctica de la medicina. La hoja solo menciona que realizaría la laparoscopía. El Dr. Aponte no menciona la cirugía abierta conocida como laparotomía.

Esta última es una cirugía mayor. Los riesgos y complicaciones de esta son muchos y serios […]

23. [El doctor Aponte] debió haber ejercido una verdadera evaluación de los laboratorios y condición de salud de la paciente. Debió haberlo discutido ampliamente con Berríos

y con el Dr. Tirado. […]

...

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