Sentencia de Tribunal Apelativo de 31 de Octubre de 2012, número de resolución KLAN201200659

EmisorTribunal Apelativo
Número de resoluciónKLAN201200659
Tipo de recursoApelación
Fecha de Resolución31 de Octubre de 2012

LEXTA20121031-060 Collazo Rosado V. Tradewinds Foods

ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

EN EL TRIBUNAL DE APELACIONES

REGION JUDICIAL DE BAYAMÓN

PANEL V

ANDRéS COLLAZO ROSADO, SU ESPOSA ENEIDA RODRíGUEZ CUBERO Y LA SOCIEDAD DE BIENES GANANCIALES COMPUESTA POR AMBOS
Apelados
v.
TRADEWINDS FOODS, INC., X, Y, y Z
Apelantes
ANDRéS COLLAZO ROSADO, SU ESPOSA ENEIDA RODRíGUEZ CUBERO Y LA SOCIEDAD DE BIENES GANANCIALES COMPUESTA POR AMBOS
Apelantes
v.
TRADEWINDS FOODS, INC., X, Y, y Z
Apelados
KLAN201200659
KLAN201200664
APELACIóN procedente del Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón Caso Núm.: D PE2010-0103 (402) SOBRE: Represalias, Reclamación de Salarios, Despido Injustificado APELACIóN procedente del Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de Bayamón Caso Núm.: D PE2010-0103 (402) SOBRE: Represalias, Reclamación de Salarios, Despido Injustificado

Panel integrado por su presidenta, la Juez García García, la Jueza Varona Méndez y la Juez Gómez Córdova.

Gómez Córdova, Juez Ponente.

SENTENCIA

En San Juan, Puerto Rico, a 31 de octubre de 2012.

I.

Dictamen del que se recurre

Comparecieron antes nosotros el Sr. Andrés Collazo Rosado (señor Collazo), la Sra. Eneida Rodríguez (señora Rodríguez Cubelo), la Sociedad Legal de Gananciales Collazo – Rodríguez y Tradewinds Foods, Inc. (Tradewinds) mediante recursos de apelación por separado para solicitar que revisemos una sentencia emitida por el Tribunal de Primera Instancia, Sala de Bayamón (Instancia), que desestimó las reclamaciones de represalia y daños del señor Collazo contra Tradewinds y declaró Ha Lugar la demanda en cuanto al despido injustificado condenando a Tradewinds a pagar la cantidad de $65,260.00 por concepto de mesada bajo la Ley 80. Por los fundamentos que expondremos a continuación, modificamos la sentencia apelada.

II. Base jurisdiccional

La parte apelante sostuvo que poseemos autoridad para entender en los méritos de las controversias planteadas a base de los postulados normativos dispuestos en el Art. 4.006 (a) de la Ley 201 - 2003, mejor conocida como la “Ley de la Judicatura del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 2003”, las Reglas 31-40 del Reglamento de este Tribunal y de la Regla 52.2 de las de Procedimiento Civil. 31 L.P.R.A. Ap. V, R.52.2(c).

II. Trasfondo Procesal Fáctico

El señor Collazo comenzó a trabajar para la compañía Tradewinds1 para el año 1985. Al comenzar su trabajo en dicha compañía laboraba en el área de la cocina y posteriormente pasó a laborar en el área de empaque y etiquetado. Además del trabajo realizado en las áreas designadas, en ocasiones el señor Collazo daba asistencia en la operación de las máquinas industriales de la fábrica y en el “finger”, mientras otros compañeros tomaban sus horas de descanso y almuerzo2.

El señor Collazo estuvo desempeñando estas funciones por veinticuatro (24) años sin ningún inconveniente con el patrono.3 Así las cosas el 24 de febrero de 2009 el señor Collazo sufrió un accidente junto a su supervisor inmediato, el Sr. Juan Rivera López, cuando les cayó encima un cartón de 800 libras. A raíz de dicho suceso el señor Collazo sufrió una lesión en el tobillo derecho. Sin embargo, al día siguiente del accidente se reportó a trabajar. Dada la gravedad de la lesión la enfermera de la empresa Tradewinds lo refirió al Fondo del Seguro del Estado (el Fondo) por entender que el señor Collazo no podía continuar trabajando con dicha lesión.4

El Fondo evaluó la condición del señor Collazo, en relación al incidente, el 25 de febrero de 2009 y recomendó descanso. Poco después, el 2 de marzo de 2009, el Fondo autorizó al señor Collazo a volver a su lugar de trabajo mientras continuaba tratamiento (CT), por lo que este se reincorporó a su empleo inmediatamente y sin ningún inconveniente. Finalmente fue dado de alta, por la lesión en el tobillo, el 18 de febrero de 2010.5

El señor Collazo continuó trabajando en la compañía sin ningún inconveniente hasta el 31 de marzo de 2009 cuando fue suspendido de empleo y sueldo por razones que, según testificó el señor Collazo, este desconocía6. No obstante se desprende del testimonio de los testigos que declararon en el juicio que la suspensión se debió a un suceso ocurrido el 30 de marzo de ese mismo año. Según las determinaciones de hechos, y los testimonios vertidos en juicio, el señor Collazo en dicha fecha salió de la empresa llevando unas botas negras de goma colgadas al hombro7. Esto fue visto por el empleado de seguridad de turno, quien lo informó al señor Jaime Guzmán De León, Supervisor de Seguridad de la empresa. El guardia de seguridad le informó que el señor Collazo salió por la salida de empleados y colocó las botas en su vehículo. Ni el empleado de seguridad ni el señor Guzmán le llamaron la atención al señor Collazo en ese momento.

Por su parte el señor Guzmán, luego de evaluar las grabaciones de las cámaras de seguridad, notificó a su supervisor, el Sr. Remigio Nieves, sobre lo sucedido. 8 Este le ordenó entrevistar a los supervisores inmediatos del señor Collazo y el encargado de proveer los materiales y uniformes a los empleados.9 A estos efectos el señor Guzmán se entrevistó con los supervisores del señor Collazo y el encargado del almacén para determinar si estos le habían entregado botas de gomas al señor Collazo.

De dicha investigación surgió que ninguno de los supervisores o el encargado habían hecho dicha entrega. No obstante, según el testimonio señor Rivera este indicó que probablemente durante el tiempo que este ha trabajo para la compañía le entregó botas de goma al señor Collazo como parte de su equipo de trabajo10.

Según indicaron los testigos, las botas son parte del uniforme de los empleados y son utilizadas específicamente en áreas donde se utiliza agua, como lo es la cocina, donde en ocasiones el señor Collazo trabajaba.

Realizada la investigación el 30 de marzo, al día siguiente durante horas de la mañana el señor Guzmán increpó al señor Collazo sobre las botas de goma que este se había llevado el día anterior.11 Este le indicó que las botas se encontraban en su vehículo y le solicitó una oportunidad para buscarlas. No obstante, según declaró el señor Collazo, este se percató que había cambiado de vehículo por lo que las botas realmente se encontraban en su casa12.

Así las cosas, el señor Collazo solicitó autorización a su supervisor, el señor Rivera, para buscar las mismas y devolverlas. A su hora de almuerzo este buscó las botas y las devolvió personalmente al señor Guzmán13.

Posteriormente el señor Guzmán redactó un informe sobre los eventos y las entrevistas realizadas y recomendó la suspensión de empleo y sueldo del señor Collazo14. Según el testimonio del señor Collazo este fue informado que quedaba suspendido de empleo y sueldo hasta tanto finalizara la investigación sobre su “casito”, sin ninguna otra explicación.15

A raíz de dicha suspensión el señor Collazo y su esposa declararon que este sufrió una depresión que impidió su funcionamiento normal y alteró sustancialmente su estado de ánimo. Por lo cual, al entender que la suspensión era causa directa de la depresión, el señor Collazo se reportó al Fondo para recibir tratamiento el 6 de abril de 2009, estando pendiente ante el Fondo el primer accidente16.

Una vez en el Fondo estos le indicaron que era necesario completar un formulario por el patrono para poder atender el caso. El mismo día que esta información fue notificada a la esposa del señor Collazo, esta acudió personalmente a Tradewinds para que completaran el documento. Una vez completado lo remitió al Fondo quien comenzó a evaluar y dar tratamiento al señor Collazo.17

En virtud de tal solicitud, y dado que el señor Collazo se encontraba suspendido, la señora Córdova solicitó al Fondo realizar una investigación para determinar si la condición del señor Collazo se encontraba relacionada con un incidente de trabajo18. El 26 de agosto de 200919, el Fondo emitió una Decisión del Administrador sobre Relación Causal –

Condición Emocional en la que concluyó que no había relación entre la condición emocional y el incidente ocurrido en el empleo el 31 de marzo de 2009. Según testificaron las partes dicha determinación fue notificada tanto al señor Collazo como a Tradewinds el 1 de septiembre de 2009. Tradewinds recibió esta notificación del Fondo el 4 de septiembre de 2009.20

No obstante tanto el señor Collazo como su esposa, la señora Rodríguez, declararon que estos nunca recibieron dicha notificación, por lo que el 23 de septiembre acudieron a una cita de seguimiento en el Fondo. En dicha cita se le informó a la señora Rodríguez que se había emitido una notificación indicando que no existía relación causal entre el incidente en el empleo y la depresión del señor Collazo. Al informar la señora Rodríguez que no había recibido la notificación, el Fondo emitió nuevamente una Determinación Enmendada. Dicha enmienda fue notificada con fecha de 23 de septiembre de 2009.21

A consecuencia de lo anterior, el señor Collazo se reportó inmediatamente a trabajar; sin embargo no fue aceptado por el patrono. Sobre este particular el señor Collazo declaró que al volver a la compañía con la determinación enmendada del Fondo de que no existía relación causal sobre el segundo accidente ante el Fondo, la Sra. Helen Córdova le informó que “el casito ya lo había estudiado, que me iban a mandar una contestación por correo22

Por su parte la Sra. Claudette Toro Soler testificó que el día 24 de septiembre al llegar a su oficina se encontró con la notificación enmendada del Fondo, y notó que la misma tenía una dirección diferente para el señor Collazo que la que obraba en la primera notificación emitida por el Fondo. A consecuencia de esto consultó con el departamento legal de la compañía para determinar cual sería la fecha de efectividad para calcular el periodo de quince (15) días durante el cual el señor Collazo debía solicitar la reinstalación...

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