Ley Orgánica del Departamento de Recreación y Deportes (Ley Núm. 8 de 8 de Enero de 2004)

    El crecimiento físico, mental, emocional y espiritual de un pueblo depende de muchos factores externos e internos de cada individuo. El Estado Libre Asociado de Puerto Rico tiene el deber y la autoridad de impulsar que los factores externos propendan a un fin común, el bienestar del pueblo. La importancia que tienen la recreación y los deportes para la vida de los Pueblos es apenas cuestionada a la altura del siglo 21. Según la Declaración Universal de Derechos Humanos de la Organizaciones de las Naciones Unidas, todos los seres humanos nacen con derechos y libertades fundamentales, iguales e inalienables. El Artículo 24 de dicha Declaración indica que: “toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.   Los conceptos expresados en esta cita constituyen elementos intrínsecos a la definición de recreación, actividad que de este modo queda instituida como parte de los derechos humanos. Cada vez más, el número de países que optan por brindar el respaldo necesario para ofrecer a sus ciudadanos programas recreativos y deportivos de alta calidad aumenta, porque admiten que es su responsabilidad, comprenden el bienestar que brinda, y reconocen a sus atletas como embajadores. Por esto, los gobiernos se han mostrado más preocupados por atender, adecuadamente, las exigencias de la recreación, el deporte de base y el deporte de alto rendimiento.   La sociedad puertorriqueña está en constante movimiento hacia una vida acelerada que limita la oportunidad y calidad del tiempo libre. El mal uso del mismo redunda en problemas sociales tales como: sedentarismo, drogadicción y disfunción familiar. Para afrontar los retos que presenta esta tendencia creciente, es imprescindible adoptar conceptos de recreación y deportes radicalmente diferentes a los que históricamente han determinado el curso de la práctica recreativa y deportiva del País. Es preciso ampliar la concepción de la recreación y el deporte como medios para alcanzar otros fines.   La recreación y el deporte son, no sólo instrumentos, sino elementos constitutivos de la salud, el bienestar, el disfrute y la calidad de la vida. Así entendidas, las vivencias de recreación y bienestar dentro y fuera del deporte, son el terreno fértil donde germina la sensibilidad que permite al ser humano percibir la dimensión espiritual y estética de lo que hace y sentir la alegría de vivir. La recreación y el deporte, mucho más que medios para la consecución de una mejor calidad de vida, son recintos donde habita la vida misma. Por esta razón, deben considerarse derechos de todos los puertorriqueños, y de esa manera, se redefine el carácter que deben tener las futuras acciones del Gobierno respecto a estas áreas.   El legado de los conceptos de recreación y deportes que prevalecieron en Puerto Rico durante el pasado siglo, ha quedado manifiesto en una gestión gubernamental que estuvo centrada, en gran parte, en la construcción de instalaciones deportivas y procurar su respectivo mantenimiento. Este resultó ser un proceso que, aunque necesario y bien intencionado, no tenía una dirección clara y definida, pues no respondía a un plan estructurado y coherente que evitara la improvisación. La consecuencia de este enfoque ha sido un Departamento de Recreación y Deportes preocupado por reducir la carga onerosa que representa el exceso de infraestructura, enajenado de su razón de ser, desempeñando pasivamente su función en los asuntos que le competen y carente de mecanismos y recursos para desenvolverse, eficientemente, en medio de una realidad deportiva más compleja y avanzada.   Ante esta realidad, se hace necesario reestructurar el Departamento de Recreación y Deportes, redirigiendo sus funciones hacia el cumplimiento de una nueva política pública respecto a la recreación y deportes. El mayor obstáculo para lograrlo es su ley habilitadora, la Ley 126 de 13 de junio de 1980, según enmendada, ya que ésta contiene serias contradicciones entre los mandatos y los poderes que otorga al Departamento para cumplir sus funciones.   Por ello, es imperativo crear un nuevo Departamento, eliminando las incongruencias que plantea la ley actual para convertirlo en un ente capaz de generar y administrar programación orientada a satisfacer las demandas de la recreación, el deporte de base y el deporte de alto rendimiento. Además, debe aglutinar a todos los gestores del deporte y la recreación e impartir dirección, estructura, coherencia y organización a todo el quehacer recreativo y deportivo del País por medio de un Plan Nacional de Recreación y Deportes que ofrezca alternativas sensatas a las diferencias individuales del pueblo puertorriqueño.   Es el propósito de la Asamblea Legislativa del Estado Libre Asociado de Puerto Rico establecer la política pública, elevando la recreación y el deporte a categoría de derecho, y conferir al Departamento de Recreación y Deportes los poderes necesarios para promover, regular y fiscalizar estas áreas en todas sus manifestaciones y modalidades.  Decrétase por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico:  Artículo 1. — Título. (3 L.P.R.A. § 444 nota)    Esta Ley se conocerá como la “Ley Orgánica del Departamento de Recreación y Deportes”. Artículo 2. — Política Pública. (3 L.P.R.A. § 444 nota)      Se declara que es la política pública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico:(a) reconocer la recreación y el deporte como derechos del pueblo;(b) mejorar la calidad de vida en nuestro País, propiciando un mejor uso del tiempo libre para los niños, niñas, jóvenes, adultos, población envejeciente y poblaciones especiales;(c) promover la participación de la comunidad, considerando a las personas y organizaciones socios en la gestión gubernamental para desarrollar la recreación y el deporte de forma organizada, planificada y participativa, atendiendo los intereses y las necesidades específicas de las comunidades;(d) aglutinar y facilitar la gestión de las organizaciones e instituciones promotoras del deporte y la recreación para promover que ésta sea compartida;(e) asegurar el acceso a los más desaventajados, a través de programación, sobre la base de que las actividades de recreación y deportes y sus instalaciones deben estar accesibles a todos, independientemente de su condición social o física;(f) proveer las condiciones adecuadas de seguridad para toda actividad de recreación y deportes, regulando y fiscalizando dichas actividades, organizaciones o individuos;(g) utilizar métodos científicos de investigación, implantación, medición y evaluación, identificando, recopilando y divulgando las necesidades y preferencias de nuestra población y los resultados de la gestión realizada;(h) educar en las áreas de recreación, deporte y educación física, con conciencia de la necesidad de incorporar las últimas tendencias científicas, metodológicas y educativas;(i) asumir una función activa en el mantenimiento y mejora de instalaciones de recreación y deportes y en la planificación y construcción de las nuevas que deban existir en función de la programación existente y futura;(j) apoyar a los atletas que representan con orgullo a nuestro País ya sus entrenadores, dentro del contexto de la autonomía olímpica, para que éstos transformen la habilidad y el talento natural en grandes gestas deportivas;(k) examinar, emitir opiniones, o intervenir en toda actividad o asunto relacionado con la recreación y el deporte en el País, como parte de la responsabilidad gubernamental para garantizar el bien común y el interés público;(l) procurar que se provean las condiciones adecuadas para posibilitar el desarrollo de los niños y niñas que practican actividades físicas organizadas en Puerto Rico, sin sacrificar el disfrute y la enseñanza de valores, a cambio de obtener resultados inmediatos, reconociendo la dignidad, individualidad e intimidad de éstos, al igual que la responsabilidad del Departamento de Educación en cuanto al contenido curricular y desarrollo de las fases intramural e interescolar de la educación física;(m) contribuir al máximo desarrollo del Deporte Olímpico por parte de la ciudadanía, tanto en actividades locales como internacionales, permitiendo que las organizaciones que la ciudadanía cree y desarrolle para tal propósito, tales como el Comité Olímpico de Puerto Rico y las federaciones deportivas afiliadas, funcionen con tal autonomía de la gestión gubernamental y rigiéndose por sus propios reglamentos y determinaciones, de acuerdo con la política del Olimpismo Internacional.(n) diseñar e implantar el Plan Nacional para la Recreación y el Deporte, según se establece en el Artículo 18 de esta Ley [Nota: Renumerado 19 por la Ley 47-2016].(ñ) Combatir efectivamente el problema del uso y abuso de drogas en el deporte, con el propósito de salvaguardar el juego limpio en las prácticas deportivas y la preservación de la salud de nuestros atletas. Artículo 3. — Definiciones. (3 L.P.R.A. § 444)    Los siguientes términos, usados en el contexto de esta Ley, significarán lo siguiente:a) “Actividad de alto riesgo” — significa la actividad de carácter competitivo o recreativo en la que la seguridad del participante o de los espectadores esté comprometida o expuesta a ser vulnerada más allá de una expectativa razonable;b) “Agencias” — significa toda entidad gubernamental, incluyendo las corporaciones públicas y los municipios;c) “Comité Olímpico de Puerto Rico” — significa el organismo deportivo, con fines no pecuniarios, inscrito como tal bajo las leyes de Puerto Rico, Registro Número 4261 del Departamento de Estado de Puerto Rico, reconocido por el Comité Olímpico Internacional como la única autoridad para integrar, inscribir y representar las delegaciones deportivas de Puerto Rico en eventos internacionales bajo su patrocinio y en el de las federaciones deportivas internacionales;d) “Departamento” — significa el Departamento de Recreación y Deportes;e) “Deporte” — significa...

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