Leyva V. Aristud, 1993, 132 D.P.R. 489

Autor:Dra. Ruth E. Ortega Vélez
Páginas:373-376
 
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Ley Federal de Derechos Civiles: Responsabilidad de los Supervisores bajo la Sec. 1983.

Hechos: El 15 de marzo de 1983, los policías codemandados de la División de Tránsito de Carolina, Juan L. Aristud y Ramón Lacén Carrasquillo, estaban francos de servicio y viajaban en el vehículo privado de Lacén por la carretera estatal Num. 3. Mientras viajaban por el pueblo de Loíza, su carro fue impactado por otro vehículo. Al presenciar el accidente, el menor de edad Carl Leyva Ramos se bajó de su vehículo, se dirigió al de Lacén y les comentó "¡a lo que conduce la prisa!", refiriéndose a la persona que acababa de impactar al carro de los policías. El comentario provocó que los policías iniciaran el lamentable episodio de violencia física y verbal que origina al caso de autos.

Lacén y Aristud le contestaron al menor de forma ofensiva y agresiva. Sin comprender la actitud de los policías, el joven les preguntó por qué le contestaban así, Lacén lo golpeó con un puño. Leyva Ramos les cuestionó porqué le agredían, a lo que recibió como contestación más agresiones. El joven trató de defenderse. Los policías lo tiraron al piso, lo patearon en la cara... Finalmente, cuando el público que estaba allí aglomerado acudió en auxilio de Leyva Ramos, los agentes revelaron que eran miembros de la Policía y procedieron a arrestar al demandante.

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El oficial Carlos Velázquez de la División de Tránsito de Carolina se presentó al lugar en una patrulla y junto con Lacén y Aristud condujeron al joven a la División de Transito de Carolina. Allí lo interrogaron y lo amenazaron con continuar pegándole si no guardaba silencio. A pesar de las laceraciones que había sufrido en el cuerpo, la policía no le ofreció ningún tipo de asistencia médica a Leyva Ramos. Al contrario, Lacén y Aristud promovieron la presentación de una denuncia por agresión agravada en contra de Leyva Ramos. El agente Carlos Velázquez sometió una denuncia contra Leyva Ramos imputándole el delito de agredir a un funcionario del orden público.

Leyva y su hijo tuvieron que trasladarse en una patrulla al Centro Judicial de Hato Rey. La sucesión de eventos duró alrededor de siete horas. El menor fue citado para comparecer a una vista preliminar ante el Tribunal de Distrito. Allí los policías Aristud y Lacén declararon como testigos de cargo. Al determinarse no causa, estos insistieron en que el fiscal sometiera el caso a vista preliminar en alzada, donde volvieron a declarar. Nuevamente...

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