Preocupa calidad del agua

Mientras incrementa la cantidad de abonados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) a los que se les restablece el servicio, surgen dudas sobre la potabilidad del agua que les llega a los residentes en Puerto Rico luego del azote del ciclón María.

Como consecuencia del huracán, quedaron inoperantes decenas de plantas de tratamiento de agua potable y sanitarias. A esta situación, se suman los daños sufridos en los laboratorios de la corporación pública en Caguas y Arecibo, donde se certifica la calidad del agua, lo que ha obligado a la AAA a pagar miles de dólares no presupuestados a entidades privadas para realizar tan importante función.

Aunque el presidente de la AAA, Elí Díaz Atienza, defendió la calidad del agua potable que sale del sistema de filtración hacia los hogares y los oasis, la directora de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) en Puerto Rico, Carmen Guerrero, prefirió hablar de métodos de purificación del líquido y de prevención de enfermedades.

¿Se puede considerar confiable el agua que sale por los grifos de los hogares en este momento?, se le preguntó a la funcionaria.

“Ahora mismo, nuestra recomendación es que toda el agua se hierva. La que uno va a beber, la que va a utilizar para lavarse los dientes, para preparar la comida, para lavar los platos. Toda. El agua que Acueductos suple cumple con los estándares del Departamento de Salud, pero, a través del transcurso del camino, como sabemos que han ocurrido roturas en la tubería que pueden causar algún daño o alguna contaminación, es mejor tener esa acción hacia la prevención. El llamado nuestro es hacia la prevención”, respondió.

Exhortó a los ciudadanos a tomar “hasta nuevo aviso” las medidas necesarias para procurar, en su hogar, la pureza del agua que consumen y utilizan para evitar brotes gastrointestinales u otras enfermedades.

Sin embargo, en entrevista con El Nuevo Día, el presidente de la AAA descartó fracturas o daños en las tuberías del sistema de acueductos, y aseguró que “el agua que está llegando a las casas cumple con todos los requisitos federales y estatales que nos pide la legislación de Safe Drinking Water Act, que administra el Departamento de Salud y la EPA”.

El jefe de la Autoridad reconoció que, una vez entra en funciones un sistema, el agua que corre inicialmente por las tuberías puede llevar consigo sedimentos e impurezas, por lo cual -dijo- se lleva a cabo un proceso de limpieza de 24 horas...

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