Un pueblo desangrado por la emigración

 

Por José A. Delgado

jdelgado@elnuevodia.com

La emigración hacia Estados Unidos ha ido en aumento desde la década de 1980, pero en los últimos años, sobre todo a partir de 2006 -cuando la economía boricua entró en recesión-, ha subido a cifras inesperadas. En 2003, la diáspora boricua en Estados Unidos  estaba formada por el mismo número de personas que el total de habitantes de la isla: 3.8 millones. Esto marcó, de por sí, un momento histórico.

Hoy, 10 años después, sin embargo, parece noticia de otro siglo, cuando se toma en cuenta que ahora cerca del 60% de las personas que afirman su origen puertorriqueño tiene su domicilio en un estado de Estados Unidos.

Los datos más recientes de la Encuesta de la Comunidad del Censo federal señalan que en 2012 las personas de origen boricua en Estados Unidos sumaban 4.97 millones, frente a 3.67 millones de personas que viven en la Isla. Si se excluye a los extranjeros, la población la Isla queda en 3.51 millones, prácticamente 1.5 millones menos que los que se identifican como boricuas en Estados Unidos.

En la última década la diáspora creció en un 35%. En ese mismo período de tiempo el aumento de la población en Estados Unidos fue de 9.7%.

La masiva emigración hacia  Estados Unidos ha avivado el debate sobre los múltiples efectos de esto en la isla, con la población disminuyendo y envejeciendo. La única otra jurisdicción federal que perdió población durante la década de 2001 a 2010 fue Michigan, un estado que también ha estado sumido en una dura crisis económica.

"Si el patrón continúa, al terminar esta década es probable que dos tercios de los puertorriqueños residan en Estados Unidos", dijo el profesor Edwin Meléndez, director del Centro de Estudios Puertorriqueños del Hunter College de Nueva York.

La emigración a Estados Unidos se masificó en la década de 1940 y subió a su nivel más alto en los '50. Después de haberse reducido en los '70, lleva tres décadas de continuo crecimiento. Pero, hacía medio siglo que no se veía un salto como en la década anterior cuando cerca de medio millón de personas se fueron al Norte.

Para muchos padres ya no es extraño tener a la mayor parte de sus hijos en Estados Unidos, como consecuencia de la realidad de un país que, como ninguno otro en esta región, tiene más personas en la diáspora que en su territorio.

Desde hace dos décadas, Myriam Soto, de San Juan, tiene a sus tres hijos en Estados Unidos, dos ahora radicados en Florida y una en la zona de Washington D.C...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba