Pueblo V. López Rivera 1965, 91 D.P.R. 693

AutorDra. Ruth E. Ortega-Vélez
Páginas336-337

Page 336

Privilegios del Estado: Privilegio del Confidente.

Hechos: El confidente, Antonio Reyes Ríos, y el agente encubierto Ibraím Mestre Sánchez, se acercaron a López Rivera de quien el primero solicitó la venta de heroína. El apelante dijo que no tenía la droga encima, que la tenía en otro lugar. El confidente le dio $10.00 para que le buscase dos decks o bolsitas de heroína. El acusado se retiró y, como a los diez minutos, regresó con la heroína. El confidente y el agente Mestre le aguardaban en la calle cerca de un automóvil. López Rivera depositó dos bolsitas de la droga sobre el guardalodo derecho trasero del automóvil. El confidente las tomó y se las entregó a Mestre. A corta distancia observaba la transacción otro agente encubierto a quien se le había encomendado que colaborara con Reyes y Mestre.

En la tramitación de la causa, los dos agentes, Mestre Sánchez y Santiago Meléndez, actuaron como testigos de cargo. Mestre hizo alusión a la existencia del confidente. Entonces, la defensa solicitó que se le informase el nombre y la dirección de este, "a los fines de poder interrogar debidamente al testigo que se halla en la silla [Mestre] y preparar una defensa adecuada en este caso en beneficio de nuestro representado". A preguntas del fiscal, el testigo Mestre declaró que el nombre del confidente era Antonio Reyes Ríos y al Tribunal preguntarle la dirección del confidente, Mestre contestó: "En realidad no tengo conocimiento de eso". El juez preguntó al fiscal si él tenía conocimiento de la dirección del confidente Reyes Ríos y el fiscal contestó que no lo tenía.

Al comenzar la prueba de defensa, uno de los abogados defensores anunció que la teoría de la defensa surgiría de la prueba. En primer lugar, declaró el propio acusado. Dijo que conocía de vista al confidente Reyes Ríos; que en julio de 1960 se lo encontró en la calle Pelayo de San Juan; que allí Reyes Ríos le ofreció en venta una cadena de oro; y que compró la cadena en $13.00. También declaró el acusado que como dos semanas más tarde volvió a ver a Reyes Ríos; que este le pidió $13.00 más porque alegó que la cadena valía $20.00; que por ese motivo tuvieron una discusión y se fueron a las manos; que luego volvió a ver a Reyes Ríos dos o tres veces por allí, pero que no ocurrieron más incidentes entre ellos. Declaró el acusado que no es adicto a drogas y que en ningún momento ha traficado en ellas; que trabaja a veces en los muelles...

López Rivera fue acusado de tres...

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