Pueblo V. Medina Lugo 1990, 126 D.P.R. 734

AutorDra. Ruth E. Ortega-Vélez
Páginas359-360

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Prueba Circunstancial.

Hechos: Osvaldo Medina Lugo fue declarado culpable y convicto del delito de fuga. Medina Lugo se encontraba extinguiendo en la Cárcel varias condenas que le habían sido impuestas, cuando se evadió del Campamento Penal en unión a otros tres reclusos. Días más tarde, el Apelante se entregó voluntariamente a personal de dicha dependencia gubernamental. Por el delito de fuga fue sentenciado a sufrir una pena de presidio de quince años, a ser cumplida la misma en forma consecutiva con cualquier otra sentencia que en dicho momento pesara sobre su persona. Medina Lugo apela ante el Tribunal Supremo.

Controversia: Si el juzgador de los hechos erró al emitir un veredicto de culpabilidad cuando la prueba desfilada estableció un estado de necesidad e intimidación que obligó al apelante a evadirse de la institución.

Decisión del Tribunal Supremo: Confirma la sentencia apelada. Resuelve que el acusado no satisfizo los requisitos pertinentes para activar las defensas de intimidación y estado de necesidad en caso de fuga. En cuanto al planteamiento sobre las convicciones anteriores, se observa que la defensa estipuló su admisibilidad en el juicio, más allá de haber aceptado tales convicciones.

Fundamentos legales: El Apelante alega que la prueba de defensa que él presentara durante el juicio celebrado demuestra que su fuga del Campamento

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se debió a amenazas de recibir grave daño corporal que él había recibido de parte de funcionarios de la Administración de Corrección; esto es, a "un estado de necesidad", lo cual lo exonera de la comisión del delito que se le imputara.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico cita el caso U.S. v. Bailey, 1980, 444 U.S. 304, donde el Tribunal Supremo de los Estados Unidos reconoció la disponibilidad de las defensas de intimidación y estado de necesidad en casos de fuga y estableció los requisitos necesarios para que un convicto pudiera invocarlas favorablemente.

En Pueblo v. Morales Roque, 1983, 113 D.P.R. 876, el Tribunal se enfrentó, por primera ocasión, a la defensa de estado de necesidad en relación con una acusación por el delito de fuga. El Tribunal señaló que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en Bailey había establecido, por decisión mayoritaria, que las defensas de intimidación y estado de necesidad se pueden invocar en casos de fuga si se cumple con tres requisitos, a saber: (1) el evadido debe probar la inminencia de la amenaza; (2) debe probar, asimismo, que su fuga...

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