El (sub)desarrollo institucional

POR SERGIO M. MARXUACH

director de Política Pública, Centro para Una Nueva Economía

Esta "escuela institucionalista" ha cobrado alguna popularidad últimamente. Sin embargo, como bien nos recuerda el profesor Francisco Catalá en su libro más reciente, Promesa Rota: una mirada institucionalista a partir de Tugwell, los orígenes intelectuales de la perspectiva institucional se remontan al trabajo de Thorstein Veblen y la publicación de su Teoría de la Clase Ociosa (1899).

Los institucionalistas "colocan en el centro de atención analítica a las instituciones." Las instituciones-definidas ampliamente como los hábitos, las costumbres, las leyes, las reglas, las normas formales e informales, las organizaciones sociales, y los patrones de comportamiento colectivo-son importantes para el desarrollo económico por que, según señaló Max Weber, afectan la "estructura de oportunidades" que prevalece en una sociedad y determinan las probabilidades de movilidad económica y social de los individuos. Las instituciones también afectan los incentivos para innovar y desarrollar nuevas tecnologías y para acumular capital físico y humano.

La tesis del profesor Catalá es que en Puerto Rico a mediados del siglo 20, específicamente durante la gobernación de Rexford G. Tugwell entre 1941 y 1946, se llevó a cabo un proceso intensivo de creación institucional. Catalá se refiere a esos años como un "paréntesis institucionalista" entre "la 'soberanía' del enclave azucarero y sucedido por la 'soberanía' del enclave manufacturero".

Ese interregno de creatividad institucional fue "posible gracias a la coincidencia de cuatro factores: las políticas del Nuevo Trato, el relativo aislamiento y los gastos provocados por la Segunda Guerra Mundial, el dominio de la Asamblea Legislativa por un partido que estaba en su momento reformista y el nombramiento de un economista y planificador institucionalista como gobernador."

Tugwell buscaba crear "una economía más diversificada y sectorialmente más eslabonada o integrada, y por tanto, con un desarrollo relativamente más autónomo." Sin embargo, el andamiaje institucional que él planificó se comenzó a desmantelar casi inmediatamente. Tan temprano como en mayo de 1947 se advierte un cambio en las "coordenadas de ruta" al aprobarse la primera ley de incentivos industriales que buscaba propiciar la industrialización de Puerto Rico a base de la atracción de inversión externa inducida por la exención contributiva.

El Puerto Rico de hoy, con...

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