Torres Álvarez V. Centro Patología, 2015T.S.P.R.136

Autor:Dra. Ruth E. Ortega Vélez
Páginas:339-343
 
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Derecho Laboral - Despido Justificado en primera ofensa.

Hechos: En el 2005, la Dra. Elba Torres Álvarez comenzó a trabajar en el Centro de Patología Avanzada como una de las patólogas a cargo de la institución. La Dra. Delba I. Garrastegui Carde y, su esposo, el Dr. Vizcarrondo Terrón, eran los dueños del Centro de Patología. La doctora Garrastegui Carde fungía como directora de la institución. El 10 de diciembre de 2010, esta cumplía años, por lo que varios empleados del Centro de Patología decidieron hacerle una celebración sorpresa. Ese día, a eso del mediodía, la doctora Torres Álvarez salió de la oficina para comprarle un regalo a la doctora Garrastegui Carde, por lo que le pidió a la Sra. Johanna Reyes Millán, asistente administrativa de la empresa, que no empezaran la celebración hasta que ella regresara.

Varios empleados que ya habían terminado su jornada de trabajo pidieron cantarle cumpleaños a la doctora Garrastegui Carde. La celebración se llevó a cabo sin la presencia de la doctora Torres Álvarez. La señora Reyes Millán no participó de la celebración. Cuando la doctora Torres Álvarez regresó a la oficina, la señora Reyes Millán le indicó que la actividad se había llevado a cabo porque varios empleados querían participar de la celebración antes de marcharse. La doctora Torres Álvarez se enfureció y le colgó el teléfono. Le pidió excusas a la doctora Garrastegui Carde por no haber estado presente

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durante la celebración y le entregó el obsequio.

Al día siguiente, la doctora Torres Álvarez le indicó a la doctora Garrastegui Carde que estaba molesta con la señora Reyes Millán debido a que esta no siguió sus instrucciones el día anterior. La doctora Garrastegui Carde trató de persuadir a la doctora Torres Álvarez de que olvidara el suceso porque no era importante. La doctora Torres Álvarez se enojó. Fue hasta la oficina de la señora Reyes Millán a quien agarró fuertemente por el brazo y comenzó a halarla hacia afuera de la oficina. La doctora Garrastegui Carde tuvo que hacer fuerza con los dos brazos para lograr que la doctora Torres Álvarez finalmente soltara a la señora Reyes Millán, quien estaba embarazada al momento de los hechos.

Luego de llegar a su casa y contarle a su esposo lo acontecido, la señora Reyes Millán acudió a un cuartel de la Policía para presentar una querella en contra de la doctora Torres Álvarez.

Dos abogados le recomendaron a la doctora Garrastegui Carde cesantear a la doctora Torres Álvarez. Los doctores Garrastegui Carde y Vizcarrondo Terrón decidieron despedir a la doctora Torres Álvarez. El doctor Vizcarrondo Terrón le indicó a la doctora, que la Junta de Directores del Centro de Patología, siguiendo la recomendación brindada por sus abogados, había tomado la decisión de dejarla cesante debido al incidente con la señora Reyes Millán. Al momento del incidente estaba en vigor el reglamento de trabajo, manual de empleado y normas de conducta del Centro de Patología, el cual fue preparado por la propia doctora Torres Álvarez, junto con la doctora Garrastegui Carde.

La doctora Torres Álvarez, su esposo, la sociedad de gananciales compuesta por ambos y los hijos de ambos, presentaron una demanda sobre despido injustificado, libelo, difamación, incumplimiento de contrato y daños y perjuicios en contra del Centro de Patología, la doctora Garrastegui Carde, el doctor Vizcarrondo Terrón y la sociedad legal de gananciales compuesta por ambos. Luego cinco años de litigio, el T.P.I. desestimó la demanda en su totalidad. Le impuso a la doctora Torres Álvarez el pago de $6,000 en honorarios de abogado por incurrir en temeridad.

La doctora Torres Álvarez acudió al T.A. El T.A. confirmó el dictamen del T.P.I., excepto en lo relativo a la causa de acción por despido injustificado, sobre la cual concluyó que erró el foro primario al desestimar la reclamación. Según el T.A., no se probó que las actuaciones de la doctora Torres Álvarez constituyeran una agresión o una amenaza, ni que fueran parte de un patrón de conducta impropia o desordenada, por lo que no se justificaba su despido.

El Centro de Patología, la doctora Garrastegui Carde y el doctor Vizcarrondo Terrón acuden ante el Tribunal Supremo.

Controversia: Si, en el contexto de la empresa privada, el despido de una empleada que incurrió en la primera ofensa de agredir a otra empleada durante horas laborables y en presencia de otros empleados, fue justificado.

Decisión del Tribunal Supremo: Revoca la sentencia del T.A. y...

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